Abstente de dejar descendencia, al menos hasta que
las cosas parezcan mejorar, pero practica cuanto puedas, que para eso es el Kama Sutra. Si no falta el que se declara loco y huye a Brasil para evitar responsabilidades, imagina si cierran
los laboratorios de ADN y desaparece
el sistema legal que te condena en un juicio de alimentos.
Ten siempre preservativos a la mano, lo peor es tener
que lidiar con una embarazada. Más que las infecciones, debilidad o falta de
acceso a servicios de salud, el verdadero peligro serán los antojos. Puede que
se levante a las tres de la mañana a pedirte guatallarín con helado de paila
y deberás conseguirlos o morir en el intento. De los cambios de humor, ni
hablar.
Tranquilo si ya metiste la pata, todo chamaco viene
con el pan bajo el brazo, pero ten pañales y leche de reserva por si toca salir
corriendo a la media noche. En The
Walking Dead, el DreamTeam se
arriesgó para alimentar a Judith, pero eso es ficción. Lo más probable es que
ni tú puedas ir a buscarle pañales cuando tu búnker esté rodeado de zombies.
Inmunízalo
a tiempo. Si dejas para mañana la vacuna que le pueden administrar hoy, puede
que las enfermeras tengan otras prioridades, como huir de los comecerebros, por ejemplo. Consulta a tu
médico para darle calcio, complejos vitamínicos y otros productos que fortalezcan
el sistema inmunológico y almacena lo que puedas, pero chequeando la fecha de
caducidad.
Ponle
un nombre que inspire respeto y proyecte personalidad, como Max Power, Rafael, Hércules o Tiburcio, si es machito. Si es mujer,
los mejores nombres son Helga, Xena, Lara
Croft, Sonja y Elektra. Si le
pones nombres como Lucio, Alvarito, Guillermo,
Homero, Floripondia, Inocencia, Pancracia o #BettyLaFea, difícilmente los tomarán en cuenta para integrar un DreamTeam decente.
Dicen
que los berrinches y la indisciplina son aspectos normales del desarrollo
infantil y que debes sobrellevarlos, pero si tu hijo se tira al piso a gritar y
patalear en pleno centro comercial, los comecerebros
se le lanzarán encima cual niños con piñata. Enséñale a comerse sus verduras y si por
mañoso se niega a hidratarse o comer, ignora sus quejas cuando tenga sed o
hambre. Ya es malo desperdiciar comida en estos tiempos, peor si tienen que
racionarla durante un éxodo.
Los
adefesiosos que envían a su hijo a clases de ballet, piano, teatro o
manualidades, lo verán en calidad de carnada. Entrénalo, pero incúlcale valores
familiares o aprovechará lo aprendido para pegarte un garrotazo, atarte de pies
y manos y abandonarte a la entrada del Lorenzo
Ponce. Recuerda lo que nos enseñó Darwin
acerca de la selección natural. Regálale
juguetes útiles en navidad: telescopio, caña de pescar, scooter, binoculares,
tienda de campaña, piscina inflable, bate de beisbol, patineta, Samsung Galaxy Note, radio transmisor,
navaja suiza, canicas, equipo de ejercicios, PS2, etc. Por nada del mundo le permitas enviciarse con Mario Bros, Bowling o Guitar Hero.
Anímalo a volverse experto en los juegos citados en el capítulo “Trainin’ day” para que sea
imprescindible en cualquier DreamTeam.

Habrá
tiroteos, saqueos, cadáveres por doquier y gente devorándose entre sí. También
habrá zombis al acecho. Al igual que el contenido de este libro, esas imágenes
son inapropiadas para menores de edad. Es por eso que debes preparar a tu cachorro para que administre bien su FUA. Puede que esa sea la tarea más
difícil; más que por el sufrimiento de tu prole, porque sus gritos y llanto van
a exponer al DreamTeam. Apenas se vaya de moco, le darán el vire para mantener el sigilo.
Busca
el justo medio. Desde el estreno de T2,
centenares de padres conspiranoicos
adiestraron a sus hijos en el uso de armas, bombas, robótica avanzada y tácticas
militares. Años después, Columbine,
Virginia Tech y otros casos similares encubiertos por la prensa,
permitieron descubrir, investigar y clasificar esa patología paterna como Síndrome de Sarah Connor.
Será
difícil lidiar con tu hijo en plena edad
del burro. Estará más interesado en hacerse tatuajes o escuchar tecnocachullapi para encajar. Puede que
se vuelva emo, anarquista, nerd o
fanático de Las Musas. Hay quienes
sucumben ante La Droga, el alcohol y
la anorexia, o caen en las garras de cultos como la Iglesia Bendita de Sodoma y el
Movimiento Cínico Madera de Garrotero.
Andará
queso todo el día y si logra superar
la timidez, estará más enfocado en vaciles
y bailar reggaetón con peladas de
colegio de señoritas, que en servir para algo. Querrá rebelarse y si pierdes la
paciencia, terminará a merced de los muertos
vivientes o se integrará a una banda de saqueadores.
Los
hijos de hoy en día tienen poco cuidado con su alimentación. Si nadie les
promocionó los beneficios del vegetarianismo, la comida chatarra los tendrá panzones, con problemas cardiacos,
barros y espinillas, que los convertirán en blancos fáciles para comecerebros y francotiradores
confundidos. La ventaja es que cada generación tiene una mayor altura promedio
que la anterior y los zombis de cierta edad necesitarán escalera para
alcanzarles el mate. Por otro lado, muchos
adolescentes tienen amigos pandilleros, o ellos mismos integran alguna
pandilla. Puede que tu hijo tenga más y mejores armas que tú.
Cuidado
te encariñas. Si lo entrenas bien, puede que le toque dejarte en una callejuela
o usarte de carnada para salvar las provisiones.