De los submarinos, particularmente los atómicos,
debes saber que tienen espacio, autonomía y armamento suficiente para dominar los
siete mares, pero en vista de que hay que ser narco o beatle para
conseguirlos por acá, nos enfocaremos en los barcos. La ventaja es que estás
lejos de las mordidas, pero tendrás que lidiar con la falta de agua, comida y
medicinas. Enfrentarás al beriberi y al escorbuto. Lidiarás con los corsarios,
la demencia marina y los mostros de
las profundidades. Cuando el AZ se
extienda, las fugas y explosiones en las plantas nucleares japonesas
propiciarán el surgimiento de Godzillas
y otros mostros igual de terribles.
A Manta y Galápagos suelen llegar cruceros. El día
que te toque buscar aguas abiertas, habrá muchos por ahí sin medicinas,
estrategia, comida ni agua. Serán presa fácil de las trombas marinas y piratas,
que a su vez los dejarán a la deriva al agotarse el combustible. Investiga
sobre recursos ictiológicos, corrientes marinas, clima y otros factores que te beneficien
o perjudiquen en alta mar.
Debido al alto costo del mantenimiento, puede que te
encuentres uno de los yates o veleros que los gringos dejan a la deriva por
culpa de la crisis económica mundial. O mejor aún, gánate el pozo millonario y cómpralos a precios
simbólicos. Los veleros tendrán algo más de autonomía y si administran bien sus
reservas de diesel, podrán llegar a una apartada isla del pacífico. El día en
que te paguen un centavo por cada mentira o tergiversación de las #BestiasSalvajes, te alcanzará para
comprar un Wallypower 118 o el Wally Why.

La primera carrera en la ESPOL fue ingeniería naval, pero debido a la poca demanda, muchos
ingenieros navales se jubilaron sin hacer un solo barco. En Guayaquil hay
algunos y seguramente podrán asesorarte y darle mantenimiento a cambio de un
camarote con vista al mar. Aunque se niegue a reconocerlo, al Mashi le preocupa el AZ y por eso Ecuador contará con varios
astilleros. Una vez que tengas barco, podrás anclar cerca de la costa, ir por
víveres y regresar. Siembra tomates, cebollas y cítricos para que puedas
preparar ceviches y encebollados. Cuando te pongan el ojo, su hambre insaciable
los hará acechar, e incluso tratarán de alcanzarte si están desesperados. Me
refiero a los vivos que tratarán de quitarte los ceviches, la embarcación y la
gorra de capitán.
Al saquear, alterna la ruta y sitio de arribo. Llega
a lugares que conozcas al menos en mapas, usa arma con silenciador y guarda en
las cercanías algo de agua, comida y municiones extra para repostar. Por cada
sobreviviente que trates de incorporar al grupo, tendrás menos posibilidades de
durar, especialmente si carecen de destrezas. La visión mezquina y libertaria de
que cada cual se debe preocupar solamente por su parcelita cabe a la perfección
en un AZ. Te
olvidarás del pago de impuestos, tarifa de energía eléctrica y agua potable y
sobre todo, de las concesionarias que forman parte del Grupo Hidalgo e Hidalgo, pero en ese paraíso
libertario, otros serán los que cobren peajes y servicios y pondrán los precios
que se les antoje. Sin policía ni
sistema legal que te proteja, el caos reinará.
El camuflaje es trascendental. Tu barco debe parecer
infestado o averiado. De poco valor estratégico. Es preferible que parezca a la
deriva, así tendrás el factor sorpresa en caso de escape. Embarca velas de
recambio, equipo de pesca, seascooters,
animales domésticos, semillas, bomba de agua, tubería, mangueras, metal,
alambre, malla metálica, equipo médico y dental, libros, traductores,
repuestos, armas, municiones, bombas lacrimógenas y paneles solares. Eso además
de todos los listados anteriores y posteriores. Te servirán al llegar a una
isla segura.